jueves, 21 de abril de 2011

DÍA 5, miércoles 20 de abril: St. Paul's Cathedral, Tower Bridge y Tower of London

Escribimos estas líneas poco antes del Barça-Madrid, así que se entenderá que seamos breves, pues hay que ir a un Pub a ver el partido!!

Hemos empezado el día bien temprano, con una visita a la famosa Catedral de San Pablo, que destaca por tres razones: contiene las tumbas del Almirante Nelson y el Duque de Wellington, héroes de la guerra contra Napoleón (el primero, además, hundió la Armada invencible en la batalla de Trafalgar, mientras que el segundo fue el líder en Waterloo); es símbolo de la resistencia britanica durante los bombardeos de la II Guerra Mundial (aguantó en pie, incluída su inmensa cúpula, gracias a las rondas de voluntarios que apagaban inmediatamente los fuegos causados por las bombas incendiarias que le caían encima); y se casaron el Príncipe Charles y Lady Diana Spencer en 1981.


La catedral es espaciosa y está muy bien restaurada, pero no te deja con la boca abierta. Así que hemos salido y nos hemos dirigido al Tower Bridge.

El Tower Bridge es el puente más famoso de Londres. Se construyó porque el puente más cercano, el Puente de Londres, se colapsaba con las 170.000 personas que querían cruzarlo a diario. ¡Qué cantidad de gente! Pero a la vez, al estar las dársenas aguas arriba de donde se iba a construir, debia ser levadizo. Así que los ingenieros de turno idearon un puente de dos niveles: el superior, unas pasarelas peatonales fijas, y el inferior, un poco para todo, y levadizo. Una vez diseñado el puente y el ingenioso mecanismo hidráulico, un arquitecto cambió el tipo de ladrillo por otro para darle color gris, y añadió detalles goticos para adornar las torres. Y luego dicen que siempre me meto con ellos...


En la actualidad, las torres y las pasarelas contienen exposiciones sobre su construcción y su mecanismo, así como sobre otros puentes.

Al lado del puente, hemos podido ver el City Hall, o Ayuntamiento. Como curiosidad, el Alcalde debe ser elegido cada año, y tras el acto, ser paseado en una carroza. Aquí os dejamos una foto del edificio:


Y después de comer, hemos ido a visitar la Joya de la Corona. Nunca mejor dicho. Hemos visitado la Torre de Londres, un recinto amurallado que contiene diversos edificios, que fueron aposentos reales, almacenes, mazmorras, armerías, etc. En la actualidad, destacan dos colecciones que se encuentran en el interior: una muestra de armaduras de varios reyes, sobresaliendo las de Enrique VIII; y sí, las Joyas de la Corona.


Tras pasar a través de unas puertas de 2 toneladas, cada una, se pueden ver los objetos más valiosos de Gran Bretaña. Por ejemplo, la Corona de San Eduardo (la de la Coronación), de oro macizo, que sólo se usa durante 15 minutos, y sólo durante la ceremonia de coronación. Hace pues 59 años que no se usa... También está la Corona Imperial de gala (con 3.733 piedras preciosas), que es la que usa la Reina cada año en la apertura del Parlamento. No se puede expresar lo que brillan las joyas, con sus diamantes (cientos y más cientos), rubíes, topacios,... pero valga este dato: en el Cetro Real está engarzado el mayor diamante del mundo, la Primera Estrella de África, de 530 quilates!!!


Impresiones
  • Es sorprendente lo sensacionalistas que son los diarios. La prensa rosa está mezclada en todo el diario con las noticias serias.
  • Hoy hemos comido patatas Lays sabor de cóctel de gambas. No hace falta que digamos por qué no se venden en España: sólo hay que probarlas.

Lo mejor/La sorpresa del día: el diamante del Cetro Real.

Lo peor/La decepción: quizás, por esperar más, el resto del contenido de la Torre de Londres. Rectificamos, lo peor, aguantar a los hooligans madridistas y quedarnos sin cenar, para ver lo de Mestalla. Madre mía... (y encima han documentado gráficamente el momento)

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